Industria y fábricas: Tu factura eléctrica te dice cuánto consumes. Pero no dónde.

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En una planta industrial, conocer el consumo eléctrico total es imprescindible. La factura nos dice cuánta energía hemos consumido y cuánto hemos pagado por ella. Pero cuando queremos entender qué está ocurriendo realmente dentro de la instalación, el dato global muchas veces se queda corto.

Una fábrica puede tener varias líneas de producción, maquinaria con consumos muy diferentes, cuadros eléctricos, sistemas auxiliares y procesos que funcionan en distintos horarios. Todo suma en el contador principal.

La pregunta es: ¿qué hay detrás de ese consumo total?

¿Qué línea está consumiendo más? ¿Cuánta energía requiere un determinado proceso? ¿Hay maquinaria consumiendo fuera del horario previsto? ¿Dónde se está produciendo una desviación respecto al funcionamiento habitual?

Para responder a estas preguntas necesitamos pasar de conocer únicamente cuánto consumimos a entender también dónde y cómo estamos consumiendo.

Y ahí es donde la medición energética por líneas, procesos o zonas puede marcar la diferencia.

Del dato global al detalle de la instalación

El contador principal ofrece una visión general de lo que sucede en la instalación. Es un dato necesario, pero engloba todo lo que ocurre dentro de la planta.

Pensemos, por ejemplo, en una fábrica con tres líneas de producción.

Si el consumo eléctrico aumenta durante un determinado periodo, el dato global nos permitirá detectar ese incremento. Sin embargo, por sí solo no nos dirá si procede de una de las líneas, de una máquina concreta o de otro punto de la instalación.

Para averiguarlo es necesario disponer de mediciones adicionales.

El submetering consiste precisamente en eso: incorporar puntos de medida secundarios para conocer de forma independiente el consumo de determinadas partes de una instalación.

En lugar de trabajar únicamente con una cifra global, podemos empezar a separar el consumo por líneas eléctricas, cuadros, maquinaria, procesos o zonas.

El resultado es una imagen mucho más detallada de cómo se utiliza la energía dentro de la planta.

Axon Meter y Axon Meter BOX: dos niveles de información

Axon Meter y Axon Meter BOX permiten abordar la medición energética desde dos niveles complementarios.

Axon Meter permite acceder a los datos del contador fiscal de la instalación. De esta forma, es posible disponer de información sobre el consumo general y analizar aspectos relacionados con el suministro eléctrico, como los excesos de potencia o la energía reactiva.

Es, por tanto, una visión global de la instalación.

Axon Meter BOX, por su parte, permite realizar submetering y llevar la medición al interior de la planta.

Mediante la instalación de puntos de medida adicionales es posible conocer de manera independiente el consumo de una línea de producción, una máquina, un cuadro eléctrico, una zona o un determinado proceso.

La combinación de ambas soluciones permite pasar de una pregunta general: ¿cuánto está consumiendo nuestra instalación?. A otra mucho más concreta: ¿dónde se está produciendo ese consumo?

¿Qué podemos descubrir cuando medimos por separado?

Cuando todo el consumo está agrupado en un único dato, determinados comportamientos pueden pasar desapercibidos.

Al separar la medición, podemos empezar a comparar.

Por ejemplo, podemos observar el comportamiento energético de distintas líneas de producción y analizar si existen diferencias entre ellas. Podemos comprobar el consumo de una máquina concreta o estudiar qué ocurre en un cuadro eléctrico determinado.

También podemos analizar qué sucede fuera del horario productivo.

Si una parte de la instalación mantiene un consumo cuando, en principio, la actividad debería ser reducida, disponer de un punto de medida específico permite localizar mejor dónde se está produciendo.

No significa necesariamente que exista un problema. Pero sí proporciona un dato que se puede analizar.

Y esa diferencia es importante: medir no sustituye la decisión técnica, pero permite tomarla con más información.

Medir una línea de producción

Una de las aplicaciones del submetering en industria es la medición por líneas de producción.

Imaginemos una planta en la que funcionan varias líneas de manera independiente.

El contador general registra la suma de todas ellas, junto con el resto de consumos de la instalación. Si queremos saber cuánto representa cada línea dentro del total, necesitamos medirlas por separado.

Con esa información podemos comparar su comportamiento energético, observar su evolución y disponer de datos asociados a cada parte del proceso productivo.

Esto puede resultar especialmente útil cuando las líneas tienen características, horarios o niveles de actividad diferentes.

En lugar de analizar únicamente el consumo de toda la fábrica, podemos empezar a relacionar la energía con la actividad que la está generando.

Medir maquinaria y equipos concretos

En otros casos, el interés puede estar en una máquina determinada.

Puede tratarse de un equipo relevante dentro del proceso productivo, de maquinaria con un consumo elevado o simplemente de un elemento sobre el que queremos disponer de mayor información.

Instalar una medición específica permite aislar ese consumo del resto de la planta.

A partir de ahí, podemos analizar cómo evoluciona, comprobar cuándo se produce y detectar comportamientos diferentes respecto a otros periodos.

La ventaja no está únicamente en disponer de más datos. Está en poder asociar esos datos a un elemento concreto de la instalación.

Detectar consumos fuera de horario

Una fábrica puede detener parte de su producción y, aun así, mantener determinados consumos.

Algunos serán necesarios. Otros pueden requerir una revisión.

El problema es que, cuando únicamente disponemos del consumo global, puede resultar difícil saber de dónde proceden.

La medición por zonas, líneas o equipos permite analizar con mayor detalle qué partes de la instalación continúan consumiendo durante periodos de menor actividad.

De nuevo, el objetivo no es asumir que cualquier consumo fuera del horario productivo sea incorrecto, sino tener información suficiente para entenderlo.

Una vez localizado, el responsable de la instalación puede determinar si ese comportamiento es normal o si conviene revisarlo.

Del dato energético al proceso productivo

Uno de los aspectos interesantes de medir dentro de una planta es poder acercar el dato energético a la realidad de producción.

El consumo deja de ser únicamente una cifra que aparece en la factura a final de mes.

Podemos empezar a relacionarlo con líneas, procesos, maquinaria o determinadas zonas de la instalación.

Esto permite que la información energética pueda resultar útil para diferentes perfiles dentro de la empresa.

El responsable energético puede analizar dónde se concentra el consumo. El equipo de mantenimiento puede disponer de información sobre equipos o instalaciones concretas. Producción puede observar el comportamiento de distintas líneas o procesos. Y dirección puede contar con datos más detallados para entender cómo se distribuye el consumo energético.

El mismo dato, bien organizado, puede aportar información a distintas áreas de la compañía.

Asignar consumos a centros de coste

No todas las necesidades de medición tienen que estar relacionadas con la detección de anomalías.

En determinadas instalaciones también puede ser necesario saber qué parte del consumo corresponde a cada departamento, proceso o centro de coste.

Cuando existe únicamente una medida general, repartir ese coste obliga a utilizar criterios indirectos o estimaciones.

La medición independiente permite disponer de datos reales sobre el consumo de las diferentes áreas que se hayan decidido monitorizar.

Así, la energía deja de tratarse únicamente como un coste general de toda la instalación y puede analizarse con mayor nivel de detalle.

No se trata de medirlo todo

Una estrategia de submetering no tiene por qué significar colocar un contador en cada máquina de una fábrica.

La cuestión es identificar qué información necesitamos obtener.

Quizá interesa conocer el consumo de una línea concreta. O comparar dos procesos. O controlar una zona determinada. O separar determinados consumos del resto de la instalación.

Los puntos de medida deben responder a esas necesidades.

Porque acumular datos sin un objetivo claro tampoco resuelve el problema.

Lo importante es que cada medición ayude a responder una pregunta útil para la empresa.

Primero medir. Después analizar.

Cuando hablamos de eficiencia energética, es fácil empezar directamente por las posibles medidas de ahorro.

Pero antes hay una cuestión fundamental: conocer cómo se está utilizando la energía.

Si únicamente disponemos del consumo total de la instalación, sabemos el resultado final. Cuando añadimos mediciones por procesos, líneas o zonas, empezamos a entender cómo se forma ese resultado.

Ahí es donde Axon Meter y Axon Meter BOX pueden trabajar de forma complementaria.

Axon Meter aporta la visión del contador fiscal y del consumo global de la instalación. Axon Meter BOX permite profundizar en el interior de la planta mediante submetering.

Una visión general y otra más detallada.

El objetivo no es generar datos por generar datos, sino convertir el consumo energético en información que pueda utilizarse para analizar lo que sucede en la instalación.

Porque antes de decidir dónde actuar, conviene saber dónde mirar.

Tu factura eléctrica te dice cuánto consumes.

Medir tu instalación te ayuda a entender dónde.

Y cuando sabes dónde se produce el consumo, tienes mucha más información para gestionarlo.

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